Por Su Wand Regina

Representación del hombre en el Medioevo

Me acabo de encontrar con una sorpresa, un hombre representado con vísceras de animales en su interior, según un artista de la edad media. 

El texto que acompaña la imagen dice así: 
"Transcurrido el segundo siglo de la era cristiana, la anatomía artística sufrirá un total desprecio que durará casi doce siglos. La disección de cadáveres humanos estaba prohibida por la Iglesia y las raras representaciones de desnudos convierten el relieve muscular en un juego de formas ornamentales. 

Se conocía el cuerpo humano por la nomenclatura de las partes y los órganos, generalmente sin ilustración o con un esquema de estructura simplificada y muy aproximativa. En las universidades la lección se limitaba a la disección de cerdos y monos, confiando en la analogía de estos animales con el ser humano. La representación de figuras humanas se basaba en la copia de otras figuras pintadas y en algunas recetas de taller acerca de sus proporciones."



Fuente:
Ubach, Tomás edit. (11: 2001): "Anatomía artística". Barcelona: Parramón Ediciones, S.A., 96 páginas. 

Una ventana al infinito: ¿qué es el estilo para Pedro Coronel?

Extractos de la nota publicada a partir de la entrevista realizada por la periodista mejicana Cristina Pacheco al artista Pedro Coronel (1923-1985):

"La guerra florida", 1958,
oleo sobre lienzo, 110 x 265 cm. 

"P.C.: (...) Un artista, cuando lo es verdaderamente, aspira a la superación constante. Me parecería vanidoso decir: "ya llegué", "ya soy lo que quise ser". Uno jamás está satisfecho con lo que hace y por eso siempre tiene la sensación de que su trabajo está inconcluso. El artista cambia constantemente, es un producto vivo de la naturaleza: cuando está satisfecho de su obra entonces muere, porque ya no busca.

C.P.: Puede ser que un artista, desde sus comienzos se adueñe de un estilo y sea algo que ya no busque...

P.C.: Eso de "tener un estilo" puede resultar una trampa. Muchos artistas se escudan en su "estilo" para copiarse una y otra vez.

C.P.: ¿Qué es, entonces, el verdadero estilo?

P.C.: Algo que está en toda la obra de un artista y no sólo en los cuadros que han tenido éxito de crítica o éxito económico, que es muy importante. Sabemos muy bien que hay escritores que tienen éxito con un libro y después escriben todos los demás sobre ese patrón. Entonces ya no los impulsa el deseo de crear algo, sino de fabricar algo que tendrá un buen mercado.

"Naturaleza muerta", 1958, oleo sobre lienzo, 57.5 x 67.5 cm. 

C.P.: Habló usted del éxito de crítica y del éxito económico. Usted ha disfrutado de ambos.

P.C.: Desgraciadamente, en la vida de un artista plástico importa mucho que la obra se venda; pero importa todavía más que no se deje impresionar por el éxito económico.

C.P.: ¿Le gusta el dinero?

P.C.: Mucho. Me encanta. el dinero me parece extraordinario y maravilloso porque me ha permitido adquirir todo el arte que forma la colección que ahora está en Zacatecas.

C.P.: ¿El éxito determina realmente el valor del artista?

P.C.: No, pero le permite hacer cosas; aunque, claro, más allá del reconocimiento, del éxito, un artista vale siempre y cuando sepa considerar su obra como una parte de su trabajo.

C.P.: ¿Como un oficio?

P.C.: No, en todo caso como una artesanía. El arte nunca puede ser un oficio. El arte es parte de la vida cotidiana, es producto de una bendición divina: piense que de pronto un ser común y corriente está lleno de creatividad, de magia. El arte es eso: magia prodigiosa y única. Conocido o no, famoso o no, rico o no, el artista es, es por su obra. Allí tiene por ejemplo a la Coatlicue. La considero como una de las piezas maravillosas del arte universal. Ignoramos el nombre de su escultor, su edad, todo. Pero sabemos lo que importa saber: que ese trabajo era y será para siempre una obra de arte. Piense que todo el arte prehispánico es así: anónimo.

C.P.:  Así que cada cuadro es como una ventana.

P.C.: El artista la abre para mirar y para que otros miren: para compartir su vivencia plástica, para no estar solo."

"Los Alucinados", 1959, oleo sobre lienzo, 177.5 x 137.5 cm.

Fuente:
PACHECO, Cristina (130-132: 1996) "La luz de México. Entrevistas con pintores y fotógrafos". México, D.F.:Fondo de Cultura Económica, segunda edición, 637 páginas. 

La madurez de un artista y Fernando Botero

Extractos de la nota publicada a partir de la entrevista realizada por la periodista mejicana Cristina Pacheco al artista Fernando Botero (n. 1932):


"C.P.: ¿De qué está hecha la madurez de un artista? ¿Cómo sabe que la ha alcanzado?

F.B.: Cuando es coherente en su trabajo, cuando lo simplifica. Creo que uno llega a la madurez en el momento en que se decide por una idea, un camino, una corriente. De otro modo el artista se siente frustrado, dividido. Definitivamente no se puede elegir ser figurativo y abstracto a la vez. Esto es imposible. Uno debe centrarse en una idea, seguirla con delirio y obsesión. 

(...) 
Antes mencioné que el artista es maduro cuando es coherente. Creo que lo que dije antes explica con claridad mi concepto de coherencia   y de madurez. Cada uno de mis cuadros está inspirado por una idea muy profunda. Todo lo que imagino alrededor de ella pasa por un prisma y de allí sale deformado de una manera muy especial.

"Ball in Colombia", 1980, oleo sobre lienzo, 188 x 321 cm. 

C.P.: ¿Qué es ese prisma?

F.B.: Mi idea. La idea que me obsesiona y apasiona. Esa idea determina el volumen y ese volumen hace que mi pintura sea bidimensional."

"Una familia", 1989, oleo sobre lienzo, 241 x 195cm. 
Fuente:
PACHECO, Cristina (91, 95-96: 1996) "La luz de México. Entrevistas con pintores y fotógrafos". México, D.F.:Fondo de Cultura Económica, segunda edición, 637 páginas. 

El misterio del arte y Gilberto Aceves Navarro

Extractos de la nota publicada a partir de la entrevista realizada por la periodista mejicana Cristina Pacheco al artista Gilberto Aceves Navarro (n. 1931):

"Aceves Navarro es un creador inagotable. La prueba está en las decenas de cuadros que han aparecido en incontables exposiciones individuales y colectivas o en los murales que se encuentran en ciudades de los Estados Unidos, Canadá, Japón y México: "Cada uno de mis murales significa un afán de búsqueda. El que terminé en la Escuela de San Carlos (Xochimilco) sigue un principio que aprendí de Siqueiros: su forma y colorido responde por completo a la arquitectura del edificio donde se encuentra."

"Mujer besada #2", 1995, acrílico y guache sobre papel, 
49.5 x 69cm., Colección Andrés Blaisten

Atento a la creación de otros artistas, guía para muchos de ellos, Aceves Navarro es quizá el mejor espectador y crítico de su propia obra y de su evolución: "Un artista tiene muchas estapas. En la primera uno se empeña en convertirse en gran artista, anhela distinguirse por sus grandes creaciones. Hay otra etapa en la que uno se da cuenta de que lograr esas metas es sumamente difícil, pero sigue adelante estudiando, preparándose, ejercitándose. Después llega otro momento en que comprende que trascender es lo menos importante. Lo que importa es acercarse al misterio del arte, entender más y más el prodigioso mundo de la creación."

"Gordas en la playa con perro", 2004, acrílico sobre tela. 

La tarea del artista es infinita:
"Un día te despiertas y te das cuenta de que pasaste años metido en tu taller trabajando, viviendo prácticamente como un cartucho, sólo para pintar. Te das cuenta de que en todo este tiempo te olvidaste de ti mismo, de tu familia, del mundo, y que todo ese sacrificio -por llamarlo de alguna manera- no bastó, no fue suficiente para conseguir lo que querías."

"Las tres gracias", aguafuerte, 30 x 30 cm. 

Lejos de apartarlo de sus metas, la conciencia enriqueció la mirada de Aceves Navarro y, dueño de un prestigio y de una trayectoria, se dispuso a buscar otros ángulos, otras perspectivas: "El cambio se dio en mí de una manera inesperada. Digamos que me pasé noches enteras pintando un cuadro. Cuando me agoté en el siguiente, cuando fui a observar mi obra me di cuenta que no me emocionaba como lo había hecho apenas unas horas antes. ¿Qué significaba esto? Que era necesario volver a empezar desde el principio y aplicando un mayor esfuerzo si es que quiero llegar a conocer el misterio del arte."

"Mujer besada #20", 1995, acrílico y gouache sobre papel, 
49.5 x 69 cm.,  Colección Andrés Blaisten

"No puedo decir cuándo termino de pintar un cuadro. En realidad no sé terminarlos, simplemente los abandono cuando siento que no puedo seguir trabajando sobre un tema. Allí me siento derrotado por el misterio. Allí también cuantifico mis limitaciones; pero lejos de darme por vencido, busco otras posibilidades, trabajo con otros temas, busco en mí mismo los recursos que me permitan romper límites y barreras". "


Fuente:
PACHECO, Cristina (28-30: 1996): "La luz de méxico. Entrevistas con pintores y fotógrafos". México, D.F.: Fondo de Cultura Económica, segunda edición, 637 páginas.