Por Su Wand Regina

Una ventana al infinito: ¿qué es el estilo para Pedro Coronel?

Extractos de la nota publicada a partir de la entrevista realizada por la periodista mejicana Cristina Pacheco al artista Pedro Coronel (1923-1985):

"La guerra florida", 1958,
oleo sobre lienzo, 110 x 265 cm. 

"P.C.: (...) Un artista, cuando lo es verdaderamente, aspira a la superación constante. Me parecería vanidoso decir: "ya llegué", "ya soy lo que quise ser". Uno jamás está satisfecho con lo que hace y por eso siempre tiene la sensación de que su trabajo está inconcluso. El artista cambia constantemente, es un producto vivo de la naturaleza: cuando está satisfecho de su obra entonces muere, porque ya no busca.

C.P.: Puede ser que un artista, desde sus comienzos se adueñe de un estilo y sea algo que ya no busque...

P.C.: Eso de "tener un estilo" puede resultar una trampa. Muchos artistas se escudan en su "estilo" para copiarse una y otra vez.

C.P.: ¿Qué es, entonces, el verdadero estilo?

P.C.: Algo que está en toda la obra de un artista y no sólo en los cuadros que han tenido éxito de crítica o éxito económico, que es muy importante. Sabemos muy bien que hay escritores que tienen éxito con un libro y después escriben todos los demás sobre ese patrón. Entonces ya no los impulsa el deseo de crear algo, sino de fabricar algo que tendrá un buen mercado.

"Naturaleza muerta", 1958, oleo sobre lienzo, 57.5 x 67.5 cm. 

C.P.: Habló usted del éxito de crítica y del éxito económico. Usted ha disfrutado de ambos.

P.C.: Desgraciadamente, en la vida de un artista plástico importa mucho que la obra se venda; pero importa todavía más que no se deje impresionar por el éxito económico.

C.P.: ¿Le gusta el dinero?

P.C.: Mucho. Me encanta. el dinero me parece extraordinario y maravilloso porque me ha permitido adquirir todo el arte que forma la colección que ahora está en Zacatecas.

C.P.: ¿El éxito determina realmente el valor del artista?

P.C.: No, pero le permite hacer cosas; aunque, claro, más allá del reconocimiento, del éxito, un artista vale siempre y cuando sepa considerar su obra como una parte de su trabajo.

C.P.: ¿Como un oficio?

P.C.: No, en todo caso como una artesanía. El arte nunca puede ser un oficio. El arte es parte de la vida cotidiana, es producto de una bendición divina: piense que de pronto un ser común y corriente está lleno de creatividad, de magia. El arte es eso: magia prodigiosa y única. Conocido o no, famoso o no, rico o no, el artista es, es por su obra. Allí tiene por ejemplo a la Coatlicue. La considero como una de las piezas maravillosas del arte universal. Ignoramos el nombre de su escultor, su edad, todo. Pero sabemos lo que importa saber: que ese trabajo era y será para siempre una obra de arte. Piense que todo el arte prehispánico es así: anónimo.

C.P.:  Así que cada cuadro es como una ventana.

P.C.: El artista la abre para mirar y para que otros miren: para compartir su vivencia plástica, para no estar solo."

"Los Alucinados", 1959, oleo sobre lienzo, 177.5 x 137.5 cm.

Fuente:
PACHECO, Cristina (130-132: 1996) "La luz de México. Entrevistas con pintores y fotógrafos". México, D.F.:Fondo de Cultura Económica, segunda edición, 637 páginas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario